Por A. Cubero
Hace pocas semanas, Louis Van Gaal, el que fuera entrenador del F.C.Barcelona y que actualmente comanda el AZ Alkmaar de Holanda, afirmó en una diario de la Ciudad Condal que “estaría dispuesto a entrenar a la Selección española“. Suena a broma y así lo consideraron los medios de la capital, que tildaron de desvarío la supuesta “oferta” del entrenador holandés.
Pero en realidad, tal idea no es nueva, ya que hace años que surgió una corriente de opinión favorable a tal propuesta. La mayoría de afines a la pureza de la Roja lo consideraron una herejía, algo impensable. La autarquía española, en ese sentido, parece que continúa vigente en los sectores más inmovilistas del panorama futbolístico nacional.
¿Realmente es tan insensato el valorar la presencia de un entrenador extranjero al timón del equipo nacional? Mi opinión es clara al respecto. La Federación debería estudiar la incorporación de un profesional alóctono con toda prioridad. ¿Por qué? Pues por varias razones sencillas que ahora expondré.
Por A. Cubero
¿Dónde vas, España? No puedes saber dónde te diriges si no sabes de dónde vienes. Andas deambulando sin origen, y en consecuencia, sin identidad. No tienes futuro porqué realmente te has engañado durante toda tu vida. Eres una mentira que se ha dejado adular por los adalides del orgullo patrio, aquellos que no aceptan que otros puedan ser mejores que la “roja”, la armada española, la furia y, porqué no, “los cojones ibéricos”.
La Selección española cree vivir tiempos de crisis. Pero no ve en realidad que toda su historia es un camino de mediocridad, de querer y no poder. Y es que el principal problema es que el equipo nacional español vive un espejismo, creyendo que la estela de la autodenominada Liga de las Estrellas también le alcanza a ella. Pero nadie le dijo que las figuras llegan de lejos, de la fría Europa o de la exhuberancia del continente americano, y que en las llanuras ibéricas el cardo y el hierbajo son el tipo de vegetación más común.

