Goal Average: Touching balls since 2007


La importancia de perder
Septiembre 18, 2007, 9:54 pm
Archivado en: Basket, Más allá del futbolín, Opinión

Calderón

Por Sergio Morales.

No entiendan esto como noticia, sino como memorandum o una reflexión: la España de Pau y Pepu perdió el pasado domingo la final del Europeo de Baloncesto contra la Rusia de Andrei Kirilenko. Y estoy contento, es una gran noticia. No me arranquen todavía la cabeza, dejen que les explique.

La actual selección española de baloncesto es un equipo increible. Juegan a un ritmo endiablado, conocen los puntos débiles de los rivales y saben como meter el dedo en la herida. Tienen una serie de jugadores que, a nivel individual, pueden ganar una final (Navarro, Gasol, Calde, Garbajosa, Rudy – y sigan contando). “Lo bueno de España es que cualquier jugador puede reventar el partido”, Iturriaga dixit. Y no es mentira. No olvidemos la filosofía ofensiva de Pepu: cambios rápidos y continuos para evitar el cansancio (pocas veces veran en España a Pau jugando 30 minutos seguidos y muchas veran en Francia a Tony Parker hacerlo).

¿Qué más? Juventud: cuando el número de jugadores con más de 25 años de una selección campeona del mundo (casi) se puede contar con UNA mano, significa que hay selección para rato. Más alicientes: jugadores NBA. Tenemos un Gasol Superstar. Tenemos a un sophomore aventajado (Jorge). Tenemos un base resolutivo e inteligente (Calderón, infravalorado en Toronto en beneficio de T.J. Ford). Tenemos otro base que puede convertirse en un Jason Williams acelerado (Sergio “Chocolate Blanco” Rodríguez). Y tenemos una bomba (Navarro). ¡Joder! No sé porque le doy tantas vueltas: tenemos un equipazo que podría hacer sombra y vencer a cualquier equipo de cualquier época (a excepción, claro está, del Dream Team del 92 – ¿o no?). Y no olviden la cantera (Rubio, Texenery García, Víctor Claver…)

Pues bien, después de aburrirles con este elogio a la selección nacional, explicaré el porqué de mi alegria ante la derrota. España es, sin duda y con mucha diferencia, la mejor selección del mundo (mejor que Estados Unidos, un corral de gallos con ganas de fornicar con una gallina llamada Pelota; mejor que Argentina y Grecia, las versiones basquetboleras de Argentina (¡ja!) y Italia de fútbol). Esta superioridad aplastante y humilladora sólo podía conllevar una cosa: la soberbia. Una cosa es ser Dios y otra cosa es creerse Dios; una cosa es ser buenos y otra es creerse buenos. La sensación de un servidor sobre la selección y sus cercanías (entiéndase público y periodistas) es que han estado a punto de creérselo, pero hay ha estado mi amigo Kirilenko para decir: “¡Ei, capullos! (con cariño lo dice; él es muy así), sois los mejores y por eso todo el mundo va a por vosotros, os tenemos ganas y vamos a dar la sangre para humillaros”. Bueno, quizás no dice eso, pero la idea está clara.

Perder esa final es lo mejor que le ha podido pasar a España (pero si hubiéran ganado, no hubiera estado mal, ¿no?). Ahora han vuelto a la realidad, han bajado de la nube. Esto les ayudará a trabajar mucho más duro, a estudiar mucho más a sus rivales, a no bajar la guardia y a convertirse en un rival mucho más duro de roer de lo que ha sido nunca. Si antes eran buenos, ahora son buenos y estan cabreados, con hambre de títulos y de hundir hasta a un equipo All-Star (aunque, en vista de los últimos All-Star Games, realmente eso no sería muy difícil…).



Ladies and Gentlemen, hagan sus apuestas
Abril 23, 2007, 8:58 pm
Archivado en: ACB, Barça, Basket, Más allá del futbolín, NBA, Opinión

Por Sergio Morales

Llegó el momento cumbre de la temporada de baloncesto 2006-2007, tanto en la ACB como en la NBA.

El Barça ha crecido al ritmo una erección de Nacho Vidal

En estos lares los playoff están a punto de comenzar; prometen ser de los más ajustados de los últimos tiempos: Real Madrid, Tau Vitoria, Winterthur Barça, DKV Joventut y Akasvayu Girona van a por todas. De nada sirve la temporada una vez estás clasificado en Playoff; el más grande puede ser eliminado de forma humillante por el que se coló in extremis en la eliminatoria.

En Europa la Final Four sigue adelante. En la liga ACB Unicaja de Málaga decepciona: si consigue mantenerse en puestos de playoff que den gracias a los dioses; en la Euroliga Unicaja de Málaga triunfa y se medirá al gran CSKA de Moscú. Por otra banda, el incansable Tau de Vitoria se enfrentará al Panathinaikós. Sin duda son dos encuentros que habrá que seguir: cuatro de los mejores clubs de Europa se enfrentan para obtener la gloria.

Theo Papaloukas tiene hambre

Cruzando el charco, en USA, se disputan los Playoff de la NBA. Unos Playoff increíbles, donde cuesta decir: “Tú eres el favorito”. Miami Heat han de defender el título ante unos jovenes Chicago Bulls ansiosos por robárselo. Los Pistons no van a resignarse a ser unos segundones de nuevo. Los Raptors, con su extraordinaria filosofía de equipo, han vuelto a Playoff dispuestos a sudar sangre. Dallas Maveriks, Utah Jazz, Houston Rockets, San Antonio Spurs, Denver Nuggets, Phoenix Suns y Los Angeles Lakers, todos ellos de la conferencia Este, no están dispuestos a dejar que sus tocayos pasen de ronda.

Sin duda, en la conferencia Este de la NBA se vive una situación extraordinaria. Superestrellas de la talla de Nash, Bryant, Nowitzki, Duncan y Iverson se cruzan en unos playoff en que, como ya he dicho, es casi imposible encontrar un favorito. Si apuestan por los Suns, no se sorprendan de que LA Lakers (mejor dicho, Bryant) den una sorpresa; si apuestan por San Antonio, no olviden que su rival es Denver, que, con Iverson y Anthony, se presentan como un rivan más que digno para los Spurs. Los Jazz y los Rockets, a pesar de haber sido considerados equipos de segunda fila en los últimos años han hecho méritos para estar donde están y se presentan como serios aspirantes al título.

Como ven, es difícil hacer pronósticos, pero un servidor hace la siguiente apuesta:

-ACB: Después de un inicio de temporada pésimo, el Wintenthur Barça se ha reconstruído a sí mismo sobre sus escombros y parece dispuesto a tumbar en Playoff a cualquiera que se interponga. Por su crecimiento de moral, el Barcelona es, según mi parecer, el rival a batir en playoff.

-Euroleague: me cuesta dar un ganador. CSKA es enorme y Papaluokas tiene muchas ganas de cenar títulos; ojo con ellos. Unicaja, desengañados de los campeonatos nacionales, están dispuestos a limpiar su nombre de ganadores a toda costa. Panathinaikos, después de un año de sequía, viene dispuesto a llenar sus ríos de triunfo. TAU Vitoria, un ganador nato; van a por todas, como siempre.

-NBA: imposible dar un vencedor. Yo soy seguidor de Miami, pero ése geriátrico de jugadores lo tiene muy difícil para defender su título. Phoenix lleva tiempo intentándolo: con un equipo solidísimo, no han conseguido llegar a la final en los últimos años. ¿Será éste el año de Nash y cia? Incertidumbre.

¿Conseguirá Nash su anillo de una vez?

Eso es todo señores/as, hagan sus apuestas.



Porque la caída está más cerca de lo que se cree…
Abril 2, 2007, 8:04 pm
Archivado en: Basket, Más allá del futbolín, NBA, Opinión

por Sergio  Morales 

Todo el mundo lo sabe: Kobe Bryant está de moda. Y no es para menos. Los números de este señor hablan por sí solos (31 puntos, 5′7 rebotes y 5′4 asistencia por partido) y las personas hablan por la estrella de los Lakers: “A este ritmo se convertirá en el mejor de la historia”, “Es el digno sucesor de Michael Jordan”, “Es imposible pararlo”. De estas afirmaciones, la única que tiene algo de razón es la tercera. K.B. es un grandísimo jugador, único, con carisma… una estrella en toda regla, eso es innegable. Aun así, le quedan años luz para acercarse e incluso está lejos de situarse entre los 10 mejores de la historia.

Todos miran (sólo miran) cuando Bryant tiene el balón.

-¿Pero por  qué dices eso? Está claro que es de los mejores… ¿Acaso sabes tú de muchos jugadores como Bryant? – Pues, sinceramente, no. Como Bryant, pocos hay o han habido. Un jugador que anota más de 50 en puntos en cuatro partidos seguidos se merece alabanzas hasta del mismísimo Air Jordan. Yo se las doy. “Te alabo, Mr. Bryant”, dice Gas Snake.

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