por Sergio Morales
Todo el mundo lo sabe: Kobe Bryant está de moda. Y no es para menos. Los números de este señor hablan por sí solos (31 puntos, 5′7 rebotes y 5′4 asistencia por partido) y las personas hablan por la estrella de los Lakers: “A este ritmo se convertirá en el mejor de la historia”, “Es el digno sucesor de Michael Jordan”, “Es imposible pararlo”. De estas afirmaciones, la única que tiene algo de razón es la tercera. K.B. es un grandísimo jugador, único, con carisma… una estrella en toda regla, eso es innegable. Aun así, le quedan años luz para acercarse e incluso está lejos de situarse entre los 10 mejores de la historia.
-¿Pero por qué dices eso? Está claro que es de los mejores… ¿Acaso sabes tú de muchos jugadores como Bryant? – Pues, sinceramente, no. Como Bryant, pocos hay o han habido. Un jugador que anota más de 50 en puntos en cuatro partidos seguidos se merece alabanzas hasta del mismísimo Air Jordan. Yo se las doy. “Te alabo, Mr. Bryant”, dice Gas Snake.
- Sigo sin comprender por qué no te gusta,; ahora mismo lo estabas alabando. – Sí, lo sé, por eso voy a explicarme: Bryant es un grandísimo jugador, repito, una estrella, único, irrepetible, inolvidable. Contra: la dependencia. ¿A qué se dedica K.B? A encestar 30 puntos por partido. ¡Increíble! Sí, pero ¿qué nos hace pensar esto? Exacto: que el juego del equipo gira en torno a una pieza llamada K. Bryant. Si esta pieza se desengrasa, la maquinaria no funciona. ¿Para qué engañarnos? Odom, Farmar y Parker son buenos… pero no saben acarrear con el peso de un equipo. Ellos son fieles sirvientes de K(ing) Bryant. Incluso si yo jugara en el lugar de, por ejemplo, Odom, podría hacer un buen papel: solo tendría que procurar que el balón estuviera en las manos de Kobe.
- Pero L.A. Lakers ganan… -Cierto. Ganan porque son uno de los 15 mejores conjuntos de la NBA (no uno de los 4 mejores). ¿Qué ocurrirá si Bryant tiene el día tonto cuando juegue los Playoff? L.A. caeran, estoy convencido. ¿Qué ocurrirá si Bryant está acertado? Los Lakers ganaran algun partido; pero no olvidemos que un playoff en la NBA se juega a 7 partidos. Los rivales de Bryant y cia tienen 4 partidos como mínimo para descubrir un agujero en el conjunto angelino y acribillarlos.
- Muy bien, pero K.B. sigue siendo una superestrella. Coincido en ello por la definición que se le suele dar a la palabra estrella o superestrella. Pero MI definición define estrella como “jugador de cualidades extraordinarias que consigue que quien le rodee se convierta en mejor jugador”. Bryant no hace que los suyos sean grandes. Lo siento Kobe, pecaste de egoísta. Las asistencias y las jugadas en equipo no estan en tu repertorio. Y has de saber que por eso tu caída como dios de ese Olimpo que es la NBA está más cerca de lo que piensas. Harás historia y colgarán tu camiseta en el Arena Staples Center. Serás recordado como uno de los mejores en una gran lista de personajes, pero nunca estarás en la élite absoluta de esa lista. Al menos no en la mía.
- ¿Y si le nombran MVP? ¿Seguirás pensando igual? -El MVP no suele ser cualquiera. Y el que lo gana suele habérselo ganado. Bryant lo ganará pronto, estoy convencido. Aunque creo que ésta no es su temporada. Este año le toca a Dirk Nowitzki o, en su defecto, a Nash, grandísimos jugadores que hacen mejores a sus compañeros. Verdaderos MVP. Bryant solo sería un MVP virtual. Lo siento Kobe. Ya llegará; pero para ello replantéate tu estilo de juego. Puedes dar más y lo sabes.
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Creo que tienes toda la razón cuando hablas del jugador realmente estrella cómo aquel que hace mejorar a los demás. Es algo que no se tiene en cuenta, pero que en la práctica es lo que diferencia los buenos equipos de los que pasan a la historia y son recordados. En referencia al fútbol, Zidane o Ronaldinho hacen mejorar al resto de sus compañeros, los hacen más buenos, les dan pases increíbles para que definan, les libran de la presión de los marcadores, les hacen disfrutar de buen fútbol y les incentivan a participar ellos también de ese juego.
En cambio, tenemos el ejemplo de muchos otros grandes jugadores que no han acabado aportando nada a sus equipos, ya sea por falta de liderazgo, verdadera calidad o simplemente porqué se dedicaban al propio lucimiento. Es la pequeña pero “gran” diferencia de los buenos respecto a los imprescindibles.
Comment por El 9 Abril 2, 2007 @ 10:20 pm